Ver una entrada al azar

miércoles, 25 de febrero de 2026

"Paisajes conmovidos" poema de Carlos Valencia

 

SI AL MENOS me hubieran dejado
el corazón
podría ir con ustedes.
Horacio Benavides
 
PAISAJES CONMOVIDOS

I

Hay que huir del estruendo, porque podemos quedarnos
y al final del día no encontrar a nadie más que los pedazos.
Hay que salir del paisaje conmovido y sus aguas
porque nadie escuchará el grito de los árboles.
Hay que dejar reposar el olor de la sangre
si queremos dormir sin el hedor a miedo y la piel desvanecida.
Extirpar el colmillo salvaje, el espíritu caníbal.
Los gusanos se comen hasta el gesto del rostro imaginario
devoran los músculos que aún desean andar.
 

II

En un lugar invisible me festejan el cumpleaños
y recuerdo la tierra distante, las tardes de sol volando cometa.
Evoco el polen de los días que se arrastra con el viento,
cuando ayudaba a mamá a vender los helados al borde de la carretera
aguantando el calor que diluía las pocas monedas recogidas.
Antes de ser un nómada, era un árbol para el descanso de los pájaros.
Antes de ser un migrante, era una casa con paredes de tabla y ventanas con paisajes,
tenía una cama para la siesta con mis hermanos.
Yo no elegí ser una especie trashumante,
ni las carreteras infinitas,
ni el equipaje lleno de abismos,
ni las nubes errantes que nunca vuelven.
Me celebran el cumpleaños antes de que siga mi camino
para extraviarme en la estepa del cansancio y el olvido
o en la esquina de un semáforo limpiando el polvo de los parabrisas,
el polvo en la mirada y la desazón de los conductores.
Quizá mañana aparezca en la morgue de un pueblo cercano.
 

III

La costumbre de tomar café a las tres de la tarde,
extrañar tus ojos ausentes.
Observar los sedimentos en el fondo de la taza, el comedor infinito,
la vida estacionada en una silla vacía.
El café con leche, servido y frío, revela los letargos de lo inexistente,
la casa es ahora un altar para el canto de las moscas
los hábitos son innecesarios para las sombras.
 
 
*Carlos Valencia. Carlosama, Nariño (Colombia). Docente de Lengua Castellana y Literatura, maestrando en Didáctica de la Lengua y la Literatura Españolas de la Universidad de Nariño. Nos presenta una selección de poemas de su libro “Cartografías del llanto” textos que abordan el devenir de la violencia en Colombia, ganador de uno de los estímulos a la creación literaria de la Gobernación de Nariño (2022).

martes, 24 de febrero de 2026

"Infidelidad tercera" poemas de Gato en Sable



INFIDELIDAD TERCERA
 
Derramo la mirada
por el surco de su espalda.
Como la cera caliente
recorren mis ojos
aquellas curvas
talladas en bajo relieve.
 
Un cuerpo delicado
con un corazón de acero.
 
Nadie se desnuda el alma
tan fácilmente,
pero tú, frágil,
bailas sin piel alguna.
 
Me clavas esos ojos
diciéndome “te estoy usando”
y mis dientes quieren
destrozarte la carne.
 
Tú: tan vulnerable.
Y yo: tu esclavo.
 
Un escalpelo diseñado
para tu placer retorcido.
 
Reposar junto a tu figura,
igualar tus respiraciones,
entrar en tu sueño.
 
Verme desnudo,
tan lejos y tan cerca
de tu calor y tu hielo.
 
Verme preso
del ansia incontenible,
aún sumiso,
postrado a los pies
de tu caprichosa voluntad de niña.
 
Derrotado, vulnerable,
atrapado;
como una masa, 
con púas y dientes,
retorciéndose de ganas.
 
Totalmente dominado
por las más bellas y crueles
de las torturas:
tus dudas.

 
DE LA IMPOSIBILIDAD POÉTICA O EL NO TENERTE QUE ES LO MISMO I
 
No sé cómo empezar estos versos
que entre lo que parece seda o monzón discurren,
cómo encontrar la perfecta armonía
que azota lasciva la rama
y su gemido en sombra a la pared se proyecta.
 
Y no capturan la bucolía mis lentes,
ni aparece en el sofá tu figura,
y no logro encontrar las palabras
que no describan, sino que sientan,
lo que los labios de mi mente susurran.
 
Imposibilidad poética
la de ser foto en palabras,
al menos, en las mías,
que me grito un sentimiento
y describo versos perdidos,
y describo soles 
y anhelos vacíos.

PRETÉRITO PERFECTO PERO PERDIDO
 
Arde como alcohol beberme las miradas que se han ido
¿En qué tiempo debo conjugarte?
en el ¿que hubiésemos sido?
o ¿en el pretérito perfecto pero perdido?
 
Me dibujo en la sonrisa los besos hechos de vacío
y te recuerdo en la bebida y el humo del cigarrillo,
me abrazan tus cabellos, como abraza un conocido,
pero son todos diurnos sueños, poesías que luego escribo.
¿En qué tiempo debo conjugarte?
en el ¿que hubiésemos sido?
o ¿en el pretérito perfecto pero perdido?
Melancolía: aquello todo cuanto recito,
ambiguo: algo que no fue, pero fue percibido.
“¿Dónde está el veneno en su pecho escondido?”
habla mi dolor como en un alarido
y yo no sé qué decirle que tenga algún sentido
porque no sé si conjugarte en el ¿qué hubiésemos sido?
o ¿en el pretérito perfecto pero perdido?
 
 
*Gato en Sable. Nacido en 1996 bajo el nombre de Juan Pablo Arenas en Medellín, Colombia. Médico y cirujano de la Universidad de Antioquia. Ha explorado la escritura y otras artes durante toda su vida, enfocándose principalmente en el body-horror, terror psicológico y horror cósmico. Auto publicó La Vuelta (2019) y Licantropía (2020). Sus cuentos han aparecido en múltiples antologías de los sellos Alas de Cuervo, Nueva Bestia, Luna Roja, Akera y Vértigo. Sus poemas han sido publicados por editoriales como Letras Negras, Converso y la revista Santa Rabia Poetry. Actualmente trabaja en los proyectos "Trece relatos tétricos que no deberían ser leídos", "Las malhumoracciones" y "Lagnomante y otras historias de horror venéreo".

lunes, 23 de febrero de 2026

"Cinemática del derrumbe" poemas de Fernando Moreno Pereira

 

Cinemática del derrumbe
 
Con desiertos brazos de amor
me vienes, mañana tras mañana,
otro malparir de día en que tu pecho
será morada para el aire que no habito,
otro malparir para que tus ojos y tú
corráis a galope tendido hasta la noche,
saltes convencida de travesar
los alambres de este cuerpo con vallas,
otro día hablando con las rudas paredes
de mi cabeza,
escuchando el eco de mi rumia inútil,
otro día más de sismógrafos pesimistas
otro día, otro día,
vueltas y más vueltas
y aquí estamos,
más rozados, más disparados,
con el noventa por ciento
de carne muerta y materia ingrata,
con los labios amnésicos de puertos
y la duda,
si fue nuestro barco recuerdo
o la triste creación de dos mentes
naufragadas.
 
 
Penúltima acción
 
Encadeno el penúltimo hacer del día
nueve de la noche,
preparo pollo con vino mientras
limpias las bocas y las manos de los niños,
- tu penúltima embestida también -
suena Peppa Pig al eco de un anuncio
para ser infalible en los negocios,
me sirvo otro anestésico y nos sentamos enfrentados
¿otra vez pollo? adivino rumiar en tu cabeza,
otra vez,
afirmo inocuo para mí,
tu lengua sucumbe como un gato muerto en la carretera,
mi ánimo, apenas saca el brazo como
la estatua de la libertad en el Planeta de los Simios,
otro día más de resistencia,
volvemos a la cama
boquete del mundo,
parapeto de casi todo,
lo que nos gruñe.
 
 
Prosa poética (Interlocución con José Hierro)
 
Hay ocasiones en las que el nombre nos deja de nombrar.
Se convierte en un resto del pasado, la herrambre de un sonido vagamente familiar.
Descubrimos que ya no podemos.
No podemos, porque algo se ha roto para siempre.
Y el cuerpo — el cuerpo — se convierte en una lápida de barro.
Calla.
Se niega a ser memoria.
Siento que algo en mi interior se hunde.
¿Qué queda entonces?
La carne desollada del interior.
La carne sola.
La carne sin recuerdos.
Una carne sin nombre y un nombre sin las tripas de nadie.
No, Pepe.
No todos los nombres alcanzan para nombrar.
Algunos quedaron mudos.
Vacíos.
Huecos.
Ya no son nombres.
Son cenizas de un sonido.
Cuerpos desnudos tirados en la tierra.
No sé si llegaremos por el dolor a la alegría,
pero sabremos por el dolor que hay algo en el interior que, sí, existe.
 
 
*Fernando Moreno Pereira (Jerez, 1983) es psicólogo de formación y escritor por necesidad. Su escritura orbita la pérdida, la identidad y la fractura entre lenguaje y cuerpo. En 2025 publica La Gravedad de los Cuerpos, un libro híbrido donde conviven poemas, prosas y definiciones conceptuales. Alejado de la estética del consuelo, busca una voz encarnada que no embellezca el dolor, sino que lo contemple. Su obra se sitúa entre lo lírico y lo existencial, lo mínimo y lo desgarrado.

viernes, 20 de febrero de 2026

"Tango pasión" pinturas de Vilma Morales

Nombre: Susurro entre cuerdas y piel en aquella casa
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medidas :100x100
Año :2025

 

Nombre: Nostalgia y pasado 
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medidas: 70x100cm 
Año: 2025


Nombre: Ayer y hoy 
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medidas: 80 ×80
Año: 2025


Nombre: liberación en el escenario 
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medidas: 80 80 ×100
Año 2025

Nombre: tragedias y pasiones en Macondo
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medidas: 100x100 
Año: 2025


Nombre: Noche en libertad 
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medidas: 100x70
Año: 2025


Nombre: ilusiones 
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medidas: 150x 150cm
Año: 2020


Nombre: sueños 
Técnica: Óleo sobre lienzo 
Medida: 150x 150
Año: 2025



*Vilma Irene Morales es una artista plástica de Caldas, Antioquia, egresada del Instituto de Bellas Artes, con formación en el Instituto Superior de Arte de La Habana y en la Universidad de Antioquia. Su trabajo abarca diversas técnicas como óleo, acuarela, acrílico, grabado y litografía, además de la gestión cultural y la teoría del arte. Con más de dos décadas de trayectoria, ha expuesto en escenarios como el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, el Museo El Castillo y el Instituto Tecnológico Pascual Bravo. Residente en Envigado, participa activamente en exposiciones y proyectos de la Casa de la Cultura y Casa Blanca, fortaleciendo su vínculo artístico con la comunidad.

miércoles, 18 de febrero de 2026

"Abuelito, dime tú" poemas de Rafael Enrique Álvarez Peralta


Abuelito, dime tú

 
Abuela Claudia
Abuela, dime a quien gritas
Abuela, no hay caramelos coffe deligth
    Ni pizza sobrante de ayer,
abuela,
   a b u
         e l a
¿Por qué lloras al espejo que da al patio?
ABUELA,
báñame y vísteme
que el patio es mi campo de batalla
y los tomates mis bombas atómicas
abuela
abuela
ya vienen los perros con sus dientes
llenos de sangre y mugre
 
Abuela, ya no grites
no corras
ya están acá 
el sol se esconde detrás del olor de la pólvora. 

 
Anden lleno de pollo frito
 
Hay 12 hombres como yo a la hora del almuerzo,
 el sol de los domingos nos castiga los ojos
con los mismos gafetes y responsabilidades.
Todos comemos en silencio como si el cansancio del trabajo
pudiese más que el espíritu,
la revolución debería estar en las calles, dice uno
pero siempre es transmitida por los hombres equivocados,
mastican con la boca abierta
mientras las cucharas se hunden en lo espeso de la sopa.
Habita el miedo de que comer mierda
y tomar lo cocinado por ellos se convierta en la misma cosa.
 
Lavamos nuestros dientes y caras
compartiendo el mismo pecado de todos los días.
 
 
 A veces nos imaginó muertos del cansancio,
 los de la triple A recogiéndonos con palas
mientras se echan a la suerte
nuestras pertenencias y recuerdos.
 
Otros días que son los lunes de arroz chino con pollo broaster
nos sueño en la gran mesa del señor en el cielo
juzgando a quienes nos hicieron sentir vergüenza en el acto de comer.
  
 
My sweet Wah-Wah
 
Mateo 26, 36-42
“…beber este trago amargo. Pero no que sea lo que yo quiero, 
sino lo que quieres tú” Nuestro señor Jesucristo en Getsemaní
 
Padre, yo te he buscado durante 24 años sin mucho éxito,
te has ensañado conmigo
así como fue con Job.
Me hiciste hombre, esclavo y malandro,
pero no me diste el don para ser buen poeta.
Te he buscado en mi enfermedad,
en mis tristezas,
hasta en mis alegrías que fueron pequeños triunfos,
pero tu puerta siempre estuvo cerrada.
 
He bebido de la misma copa que tus otros hijos,
comiendo de un cuenco de madera
donde las astillas hacen sangre en mi boca
para predicarle tu palabra a quienes son sordos.
Porque no solo de camello, pan y fritos
vive el hijo del hombre,
sino también de pensarte en las noches más oscuras.
 
Heme aquí,
postrado ante la duda,
dejando que la incertidumbre me haga digno de tu presencia,
mutilándome el sexo y los pensamientos,
amarrado ante la inmensidad de la fe.
 
Ruego por una edad para soplar velas,
una muerte para temerle al infierno,
dame un nombre y un apellido.
 
 
Le Benjamín

Tengo 25
no tengo un carro
ni una casa
o alguna sombra que me espere en mi cama
he probado el sabor
de la vida de un hombre
el amor.
la derrota.
el paso inexorable de la decadencia.
 
   
*
Rafael Enrique Álvarez Peralta. Nacido el 25 de septiembre del 2000, el mismo día que se suicidó Pizarnik. Aprendió a leer para saber que decían las tiras cómicas del periódico. Nunca estudió literatura, conoció a Rafael Cadenas y este le dijo que no dijera tantas groserías. Vive en Colombia desde el 2022, llego trabajando como mecánico, dealer, haciendo rappi, webcamer, trabajando en una tienda y un call center. Sale en par de revistas de Santa Barbara Editores y aparece en la antología de la Fundación Nuevas Letras, sus poemas se pueden encontrar también en la revista Alter Vox Media.