
buceta dentada
a voz da arrogância se
inflou
e baixinho pra mim disse
silêncio! vergonha...
limites.
se a semente detenho
onde atiro
sou eu que administro
determino
germinar, maturar,
florir
até mesmo o tom do seu
verde
pois, se com fé rego o
terreno
onde planto minha
costela
nasce a fruta que eu
pedir
se engoli em seco
é porque água batizada
rechaço
e como boa mineira que
sou
o verso molho na cachaça
retruco no grito
já que a palavra herdei
na luta
e de mim ninguém mais a
tira
a defendo no soco
na tese
na gira
abro meus próprios
caminhos
na poesia ou no facão
no dente se preciso for
só liberdade me guia
quanto ao fruto
ainda que tistu fosse
a terra continua minha
sem cercas vive o meu
pomar
e seu desabrochar não
será podado
aviso para não duvidar
minha flor não tem
caninos
mas, com meu estilete
faço estragos
Buceta
dentada
La voz de
la arrogancia se infló
y bajito me dijo:
silencio, vergüenza… límites.
Si la semilla detengo,
dónde la arrojo
soy yo quien lo administra,
quien determina
germinar, madurar, florecer,
incluso el tono de su verde.
Pues, si con fe riego la tierra
donde planto mi costilla,
nace el fruto que yo pida.
Si tragué
en seco
es porque rechazo el agua bendita,
y como buena minera que soy
mojo el verso en la cachaça.
Respondo a gritos,
ya que la palabra la heredé en la lucha
y de mí nadie más la quita.
La defiendo a puñetazos,
en la tesis,
en la gira.
Abro mis
propios caminos,
en la poesía o con el machete,
con el diente si es necesario.
Solo la libertad me guía.
En cuanto
al fruto,
aunque fuera Tistu,
la tierra sigue siendo mía.
Sin cercas vive mi huerto
y su florecer no será podado.
Aviso para que no duden:
mi flor no tiene colmillos,
pero, con mi estilete,
hago estragos.
***
expectativas
a fralda aprendi a
trocar cedo
dobra aqui, assim, passa
o alfinete com cuidado
a temperatura do
mingau...
não pode esquentar
muito, mas, também não deixa gelado
lavar, passar, varrer
nada de deixar teia de
aranha nos cantos
lençol sempre esticado,
impecável
pobre, mas limpinha.
arrumada
onde ficam as juntas do
frango
incisão precisa para
desmembrar
tem que alimentar a
todos, afinal!
o pano a passar em tudo
diariamente
pra não ficar poeira
mas, não esquece, não se
levanta o tapete...
a organização doméstica
nunca foi um problema
não fosse a
desorganização em si
re.peti.damente
da dor, da frustração,
da fúria
cada injustiça, medo,
lascívia
lavadas com um cesto de
roupa suja
num tanque de lágrimas
pífias
dinheiro nunca tive
para aprender a dispor
emoções?
olha o palavrão,
mocinha! vai pro castigo
brilhando no ariado da
panela de pressão
noooooossa, na sua
idade, não tem nem um millinho?
mas tá bom, basta ter
meia dúzia de filhos...
no rol das expectativas
nunca foi prioridade
aprender a ordenar
o coração
o lattes
os grilos...
Expectativas
El pañal
aprendí a cambiarlo temprano:
dobla aquí, así, pasa el alfiler con cuidado.
La temperatura de la papilla…
no puede estar muy caliente, pero tampoco fría.
Lavar, planchar, barrer;
nada de dejar telarañas en los rincones.
La sábana siempre estirada, impecable:
pobre, pero limpita, arreglada.
Dónde están las articulaciones del pollo,
la incisión precisa para desmembrar.
¡Hay que alimentar a todos, al fin y al cabo!
El trapo pasando por todo cada día
para que no quede polvo.
Pero no olvides:
no se levanta la alfombra…
La
organización doméstica nunca fue un problema,
si no fuera por la desorganización misma,
re.pe.ti.da.mente
del dolor, de la frustración, de la furia.
Cada injusticia, miedo, lascivia
lavados con un cesto de ropa sucia
en un tanque de lágrimas mezquinas.
Dinero nunca tuve
para aprender a disponer.
¿Emociones?
¡Mira qué palabrota, señorita! Ve al castigo.
Brillando en el restregado de la olla a presión.
Bueeeno… ¡a tu edad ni siquiera tienes un maridito!
Pero está bien, basta con tener media docena de hijos…
En el
catálogo de expectativas
nunca fue prioridad
aprender a ordenar
el corazón,
el currículum,
los grillos…
pra que serve deus
quando uma mãe é poeta?
insone/sanamente
encontrada
estricnando poéticas
no mundo da madrugada
e igualmente da noite
da alvorada
ela não mais quis se
alimentar
de agridoces realidades
ali
onde o possível e o
impossível destroçam
em incontidos golpes de
aríete
o que suporta o dia a
dia
se agarrou à alucinação
de sozinha poder criar:
ideia tormenta filha
e então mãe poeta deus
ressignificou algo até
então
nubladamente entremeado
nas persianas da verdade
de algum dono do momento
[uma injusta comparação,
reconheço
deus
esse aí do “d” que subiu
na caixa
como talvez o Dito cujo
por mais belas e
complexas coisas
que possa ter criado
jamais pariu]
e que puta merda!
ele jamais saberá o
fardo
a farda certamente
tal qual a foda, a
fada...
o fado não carece de
apresentar
é dispensado
o gingado é próprio
apesar de cansado
cansaço fácil, de vida
difícil, dolorida
tão bela quanto ferida
em que se tenta fugir
dos fatos dados
traçar o próprio estrado
nas estrias da vida
mas, ali...
dali não mais saiu
abriu janela
derrubou parede e botou
rede
e uma vez lá
impulsionada por
intensibilidades latentes
dores inconsci_stentes
e um cérebro intrusivo
a função sentir
tornou questionar
afinal, pra que serve
a tudo desalinhar?
se é assim nascer
pra ter no peito
o filho do vento
como tá sobrevivendo o
resto do mundo
carcaça vazia, nem
instrumento?
sem tudo o que carrega
no bojo
no fundo...
...sem fundo de amar,
querer, gozar, sofrer
sentir e devorar rotundo
pra que serve?
ou não serve
não cabe?
é descabido, cabível...
livre, será?
que há liberdade no
pregoar do servir?
funcionalizar?
pra que serve, gente
alguém me diz?
pra que tem que servir?
não pode só... ser?
assim, sem tanto sentir
ou ainda que tanto
sentindo
mas, com algum mínimo
de...
apreço
porque abrir
jorrar no papel um
tentar espre_mir
o que ainda não foi
nominado
ou foi
mas inadequado,
antiquado, quadrado...
dói
e capitalizar a dor
por mais atraente que
possa ser
neste mundo condenado
é uma carga imprecisa
se seu valor é
menosprezado
mesmo diante de
tamanho...
serviço...
desenfado [?]
mas, pra que serve
mesmo?
poeta deus sentir...
pra causar estrago?
Para qué
sirve Dios cuando una madre es poeta?
Insomne /
sanamente hallada,
estrangulando poéticas
en el mundo de la madrugada,
y también de la noche,
del alba,
ella ya no quiso alimentarse
de realidades agridulces.
Allí,
donde lo posible y lo imposible se destrozan
en incontenidos golpes de ariete
contra lo que soporta el día a día,
se aferró a la alucinación
de poder crear sola:
idea, tormenta, hija.
Y entonces
madre, poeta, dios,
resignificó algo que hasta entonces
estaba nebulosamente entretejido
en las persianas de la verdad
de algún dueño del momento.
[Una
comparación injusta, lo reconozco:
Dios,
ese del “d” que se subió a la caja
como tal vez el Dicho Cuyo,
por más bellas y complejas cosas
que haya podido crear,
jamás parió.]
¡Y qué puta
mierda!
Él jamás sabrá la carga,
el uniforme ciertamente,
igual que la follada, la hada…
el destino no necesita presentarse,
está dispensado.
El vaivén es propio,
aunque cansado:
cansancio fácil, de vida difícil, dolorida,
tan bella como herida,
en la que se intenta huir de los hechos dados,
trazar el propio camino
en las estrías de la vida.
Pero allí…
de allí ya no salió.
Abrió ventana,
derribó pared y colgó una hamaca,
y una vez allí,
impulsada por intensidades latentes,
dolores inconsci_stentes
y un cerebro intrusivo,
la función sentir
se volvió preguntar.
Al fin y al
cabo, ¿para qué sirve
desalinearlo todo?
Si así es
nacer,
para tener en el pecho
al hijo del viento,
¿cómo está sobreviviendo el resto del mundo?
¿Carcasa vacía, ni siquiera instrumento?
Sin todo lo
que se carga en el vientre,
en el fondo…
sin fondo de amar, querer, gozar, sufrir,
sentir y devorar rotundamente.
¿Para qué
sirve?
¿O no sirve?
¿No cabe?
¿Es descabido, cabible…
libre, será?
¿Hay
libertad en pregonar el servir?
¿En funcionalizar?
¿Para qué
sirve, gente?
¿Alguien me dice?
¿Para qué tiene que servir?
¿No puede simplemente… ser?
Así, sin tanto sentir,
o aun sintiendo tanto
pero con un mínimo de…
aprecio.
Porque
abrir,
derramar en el papel un intento de exprimir
lo que todavía no ha sido nombrado—
o lo fue,
pero inadecuado, anticuado, cuadrado…
duele.
Y
capitalizar el dolor,
por más atractivo que pueda ser
en este mundo condenado,
es una carga imprecisa
si su valor es menospreciado
incluso ante tamaño…
servicio…
desenfado.
Pero ¿para
qué sirve realmente?
¿Poeta, dios, sentir…
para causar estragos?
Traducción: Revista Innombrable
*Anelena es minera de Bocaiuva, desde donde, a los 14 años, desbordó hacia São Paulo. Correctora autónoma, se graduó en Historia en 2014, pero fue en la segunda carrera, en Letras, iniciada en 2022 con la intención de profesionalizar los servicios que ya prestaba de manera puntual, donde se parió poeta y en la escritura brotó una inmensidad.
Punto de reunión de una pequeña multitud que, como persona, lleva dentro de sí, encontró en la poesía el instrumento y el hilo conductor de las pasiones que a todas condena, y es allí donde desemboca todo el caos y la inestabilidad efervescente del músculo salvaje que late en su pecho, orientados al sentir y al vivir impermanente.
De vez en cuando opta por el viejo blanco y negro, pero quiere la vida en vivo y en colores: no le gustan los ensayos.