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jueves, 7 de mayo de 2026

“Mi corazón en espera” poemas de Luz Dávila (Lunachallay)



Mi corazón en espera
 
El tiempo pasa como un susurro
y nada se detiene.
Los niños de la cuadra crecen,
los observo reír.
Hace tiempo que no miro
un cielo con cerros,
casas pequeñas en mi barrio,
niños que sueñan con canchas verdes
y jugar fulbito.
 
Olvidé vivir despacio,
olvidé observar.
La necesidad de saber a dónde voy
me aprieta el pecho.
El tiempo, verde.
El espacio, azul.
Los cóndores vuelan
frente a un volcán.
Ese volcán es mi corazón,
en espera.
 

La luz no salva
 
Abro la ventana.
Entra la luz,
no salva.
Solo recuerda
que aún respiro.
La ciudad:
tráfico,
estruendos,
ferias
profanan el silencio.
 
No quiero calma.
Quiero irme.
Perderme.
Arrancar lo que fui
de raíz.
Y tal vez,
algún día,
volver
—si queda algo—
a esa sonrisa,
a esa playa.
 

La promesa
 
Un segundo pisco sour en el Bolívar,
tomados de la mano sobre la mesa vacía,
renovamos la promesa de matarnos el uno al otro.
 
Bebes whisky en medio de la noche
y enciendes un cigarrillo cerca de la ventana.
Te observo.
Mastico el aire, el aroma mentolado.
 
Recibimos fuego.
Donde sea que estemos, terminamos en la cama:
desnudos, con canciones encendidas,
recordando hasta en lágrimas.
 
Siempre cerca,
embriagados,
después del amor, desorientados,
los cuerpos acompasados y entrelazados.
 
Piensa en cómo flotamos juntos,
mirándonos a los ojos,
dos mitades de una criatura
resurgiendo hasta el borde de la materia
y sobrepasándola,
como el amor,
como la muerte.
 
Juntos.
 
 
*Luz Dávila, conocida bajo el seudónimo de Lunachallay, nació en Lima en 1999. En su obra poética figuran los títulos Una flor que no se resigna a morir y Todas las mujeres de mi vida, seguidos por su publicación más reciente, Macho (2023). Asimismo, ha incursionado en la literatura infantil con los cuentos Existe un CIELO para conejos y Taita Mariano. Actualmente, divide su tiempo entre la docencia en primaria y el dictado de talleres de poesía, conectando la creación literaria con la enseñanza.

"Tierras raras" pinturas de Mariana del Rosario Gutiérrez


Nombre: Tierras raras
Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas:1mtx1,50mt
Año:2020



Nombre: El origen del mundo
Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas:20x20cm
Año:2025



Nombre: El Punto luminoso donde Dios se asoma al mundo 
Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas:1mtx1,50mt
Año:2025



Nombre: ¿El conocimiento es limitado por el lenguaje?
Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas:20x20cm
Año:2025
Inspirada en obras de Ludwig Wittgenstein.



Nombre: La metamorfosis
Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas:80cmx1mt
Año: 2023
Inspirada en la novela de Franz Kafka



Nombre:Trascender
Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas:1x1,50mt
Año: 2018



Nombre: ¿Puedes oírme?
Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas:80cmx1mt
Año: 2021



*Mariana del Rosario Gutiérrez, oriunda de Córdoba, Argentina, cuenta con más de 20 años de trayectoria en el mundo artístico. Su obra se vincula con la espiritualidad, el onirismo y la filosofía, explorando además realidades independientes que coexisten con la materialidad. En sus creaciones incorpora conceptos del mundo subatómico y de la física cuántica como fuentes de inspiración.
Gestiona su contenido bajo el seudónimo Mariposa 13 en diferentes redes sociales, a través de la cuenta @yosoymariposa13art, y define su estilo como una combinación de simbolismo, surrealismo y onirismo.

“Madre bañando a su hijo” cuento de Rolando Revagliatti

 

El desnudo hijo dentro de la imperial bañadera de hierro llena de agua. Un despintado banquito de tres patas, al lado. Y una canasta con jabón de tocador de coco, esponja, sales de baño importadas, una caja grande de fósforos de madera y barcos de papel. El desnudo hijo es un adulto lento, vacío, triste. Estupefacto. Mira el agua. Un brazo apoyado sobre el borde de la bañadera. Lo mira. Mira el agua.

Hablando áfona desde hace un largo invierno, aparece la madre con guantes de goma color crema (con cruces rojas), ya puestos. Saca de la canasta el jabón, la esponja, las sales de baño. Echa las sales en el agua. Enjabonando al hijo, abruptamente se la oye:

—Estaba como ciega, como él. De aquí, de allá y de mi abuela también. Cómo calienta el sol. Qué alta está la luna. Se perfila tu terrible perfil. Jugo de cáscara. Pasado de rosca. Los bueyes perdidos. Bacán pobre. De chanfle. Esto no se puede decir. Papas en la boca. No se puede decir papas en la boca. Huevos en la boca. Las muelas como parapeto. Cabal cabalga su cabalgadura. Sufre y sufre, pero no lo sabe. Nunca más otra espantosa noche en vela. Ahora no me sale, pero cuando me salga. No sería noble si no conciliara. Una estrella en el mar. Cansina, cabizbaja. Una señora de mi casa. Algunos siempre dicen yo. Su cara de madonna de quince años. Encontré los bueyes. Lo deseé con intensidad. Hay que ver cuán agraciado había sido. Supo ser. Alguien me conocía. Me dejaron abandonada en la barriga de mamá. Una señora, pobre señora de mi casa. Qué ordinario siglo. El amor, el alma, la vejez. Cuando chica, después crecí. Vos no sabías que yo no sabía que vos no sabías. Nadapienso todosiento. Las otras chicas también están tan enamoradas. Claudicaremos cuando a nadie le importe. ¿El resentimiento es un hijito moderado del odio?... Espero que él me saque a bailar. Desde luego que no saben ellos hasta dónde ni cuánto más. ¿Se fijará en mí?... Jamás nunca ahora más adelante. Porque cuando mismo que tal vez. Una se abre, se abre y explota. Me sabría defender a la perfección. De la perfección. Madre para perdurar. No es un secreto para nadie. Sentimentalmente, digo. Y bailamos, después.

Signos de inefable tensión en la entrepierna del hijo desnudo. Se oye en simultánea que alguien cae y grita. Y que allí mismo un moscón zumba. La madre refriega la espalda del hijo con la esponja.

—Solazado el árbol de la vida. No confundir tal cosa con libertinaje. El tiempo es un. De las aves que vuelan me gusta la cigüeña. Al sínodo falté, tu cama capturé. Lenguaje abismal. Aplausos. Templo las cuerdas de mi cimitarra. Sáquense el fardo de encima. A ratos una niña. Quién lo creyera. Tan lejos de mí. Jeringozoso. Vacuna contra la. Pura prosopopeya. Sáquenselo, cómanse el fardo. Otro gallo cantaría. Cómo anhelo (no digo qué). La maestra es la segunda madre, el colegio es el segundo hogar. Nos cuesta menos querernos que desquerernos. Las chicas precisamos ser deslumbradas. Un loco, él era un loco para manejar. Un racimo de pituitarias huele mi ramo. Casualmente lo que yo te contaba. Pura pura. Tan capcioso. Cercanía, cerquita, cerca. Salté. Me reí, me reí como hacía tantos años.

Continúa hablando, pero áfona. Por completo tenso el periscopio del hijo desnudo. Se hace la madre otra vez audible:

—Porque a tu tía no le place. Tenés, Beto, que comprender. Hay límites, hay hasta dóndes. Ella es muy celosa, tu tía. Te lo digo con tranquilidad, sin impacientarme. Ella te adora, tu tía. No me hagás renegar. Sabés cómo soy: muy sensible. Quiero que admitas el traspié. Lo siento. Lo todosiento, te vas a disculpar.

Sin dejar de hablar, se sienta en el banquito. Dos lagrimones atraviesan las pálidas mejillas del hijo desnudo. El moscón deserta.

—Sabés que soy recta y cariñosa. Tu tía tiene sus razones. Se halla disgustada. Agraviada. Ella es muy celosa de vos, tu tía. Se afecta y es lógico. Como es lógico que languidezca cuando no la llamás, cuando no la atendés. Ella desea ser consultada, tu tía, requerida. Y también se ha sacrificado por vos. Todos estamos solos, Beto, en el fondo. No es mucho pedir. Quien más, quien menos. Apenas que no dejes de tomarla en cuenta. Cierta continuidad. Es una señora grande. Vos sos más intuitivo que otra cosa. Los desamorados son muy... Eso es condenarse. Aislarse es condenarse. Forjarse es tarea de cada jornada. Bueno, ya sabés como soy. Tu tía no lo merece, ella.

Habla, pero áfona. Enjuaga al hijo. Cimbran los jubilosos testículos del hijo desnudo. La madre extrae de la canasta los barquitos de papel. Los dispone en el agua. Los mueve, los sopla. Extrae de la canasta la caja de fósforos. Como jugando, prende fuego a un barco.

—Y si no, fijáte en nuestra familia. ¡Por algo no fui contrincante!... Astrid me avisó. Desde Villa La Angostura: me llamó y me avisó. No habrán estado tan maniatados. Hubo irresponsabilidad. ¿Sabés qué pensé cuando me lo contaron?: que fueron estúpidos de una manera desaforada. Ocurrió ya con otro, un primo mío fallecido. La decisión tenés que tomarla cuanto antes.

Sin dejar de hablar, prende fuego a otro barquito. En el grueso y agitado periscopio del hijo desnudo resplandece un hálito tremendo.

—Sé que te cuesta. Pero, por lo menos, nosotros sí con la cabeza sobre los hombros. Tu abuelo la seguiría: “Y con el cerebro dentro de la cabeza”. Y que no querés ser áspero ni irritante también lo sé. Sobre todo por el lado de las cuñadas, esas mujeres en chancletas, hay antecedentes. ¡Ah!, esas susceptibilidades cuando está revuelto el avispero, no paguemos los justos por pecadores. Con ellas, pies de plomo.

Prende fuego con un mismo fósforo a dos barquitos. Y del ojo del enardecido periscopio del hijo desnudo, brota una salva de esperma que santifica el rostro, la cabellera y los hombros de la madre, y que, asimismo, apaga los focos de incendio.

—Delicadeza, diplomacia y como que estuvo urdido desde antes. De la suegra del hermanastro del Alfredo, no hay que preocuparse porque se vuelve a su país. Mejor. Hay un punto que no estaría de más que le fueras buscando la vuelta. Previsión. Para no quedarnos estancados. O un día, zás, nos salen con un domingo siete. Buscarle la vuelta en el sentido de la liberación total de la escritura. Tiene que haber un procedimiento legal. Acortar plazos en estas circunstancias nos favorecería.

Habla, pero áfona, hasta que sacando el tapón de la bañadera, vuelve a oírsela:

—Las palabras son cuerpo. Cómo se ponen estas palabras en la caaaaaaavidad. El volumen y el espesor. De chanfle. Como ciega y como sorda, como él. El paladar es irrevocable. Sufría mucho. Ella sabe todo de vos, siempre se interesó. No olvida jamás un acontecimiento, tu tía. Necesita que la mimés. Restituíle, Beto, restituíle. Cartas en el asunto. Que no te desentiendas.

Es audible el agua pasando por la cañería.

—A alguien le toca, y es a vos. Pueden iniciar juicio y eso crearía molestias. Inevitable. Tenemos que anticiparnos. Llevamos las de ganar, pero confiarse es estúpido. Conciliar no es deponer. Tu tía no parece la del retrato coloreado. ¿Olvidó qué preferías, tus antojos? Y vos, nada. La vieras. No es mucho demandar. Cabalga sobre su cabalgadura cabal. Un loco. Con una sola mano manejaba, los cambios con displicencia. La envidia. Liberación total. Y al abogado como primera medida. Al nuestro. Es hábil y experimentado. Hay que pre... pre... Ablandar el texto. De brazos cruzados no se van a quedar. Lo que haya que pelear se peleará. La pecunia. ¡Qué ironía!... No sé por qué ahora me viene a la mente: “Es mejor ahogarse con aire que sin aire”. Sin embargo, me oxigenaría (¿o sin sin embargo?) que no ignoraras. Que mañana no me reproches no habértelo trasmitido. El haberme ocultado de vos. (O el haberte ocultado de mí.) Las cosas que podés saber, sabelas.

Habla, pero áfona. El hijo desnudo comienza a ser arrastrado por el remolino. La madre, incorporada, se opone al remolino, tironeando del hijo. Vuelve a oírsela:

—Entre nosotras nos lo recomendábamos: “¡Es bárbaro, es un forajido!” ¡Se derritió como un helado! ¡Me apresuré cuando apetecía ser derribada! ¡Eso me inculcaron! ¡Sus negocios marchaban, al principio! ¡Hubo varios principios, aunque el primero fue estupendo! Un torbellino. Efecto de rebote. ¡¿Por qué tuve y tuviste secretos para mí?! Ronquido hidráulico. ¡¿Por qué me instabas a una supuesta ambigüedad?! ¡Querido!...

Ya más de medio hijo desnudo ha sido absorbido, succionado por la cañería.

—¡Yo ansiaba que me envolvieras, que me pertenecieras! ¡Te adoré! Y no era manco para... ¡Una hembra sin corazón hubiera resistido!...

Casi todo el hijo desnudo ha desaparecido.

—¡No me apabullaron ni disfrutaron ni desencadenaron! ¿Dónde aprendiste?, nos decíamos. ¡¿Quién tiene que descerrajarse?! ¡Yo era menos oblicua alguna vez! ¡Y sola es como el crimen!...

Cesa de hablar. Cesa el sonido del agua y del hijo pasando por la cañería.


*Rolando Revagliatti nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad en la que reside. Publicó en soporte papel un volumen que reúne su dramaturgia, dos con cuentos, relatos y microficciones y diecinueve poemarios. En ediciones digitales se hallan los seis tomos de su libro “Documentales. Entrevistas a escritores argentinos”, conformado por 159 entrevistas por él realizadas. Todos sus libros cuentan con ediciones electrónicas disponibles en http://www.revagliatti.com  - Más de 1450 videos en los que ha grabado poemas y otros textos literarios de muy diversos autores se encuentran en https://www.youtube.com/user/rolandorevagliatti/videos.

martes, 5 de mayo de 2026

"Mujeres que hicieron historia" ilustración digital de Carla Chávez

Nombre: Azucena Villaflor – “Madre de la memoria”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026



Nombre: Alicia Moreau – “Igualdad social”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026



Nombre: Cecilia Grierson – “Primera médica”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026


Nombre: Victoria Ocampo – “Promotora de ideas”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026


Nombre: Julieta Lanteri – “Igualdad en urnas”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026



Nombre: Dora Coledesky – “Derecho a decidir”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026



Nombre: María Elena Walsh – “Poeta de infancias”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026



Nombre: Lola Mora – “Arte sin moldes”
Técnica: Ilustración digital
Medidas: 21 × 29 cm (A4)
Año: 2026



Mujeres que hicieron historia es una serie de ilustraciones inspirada en ocho mujeres fundamentales de la historia argentina. Cada obra busca recuperar la memoria de figuras que, desde distintos ámbitos como la política, la medicina, el arte, la literatura y la lucha por los derechos humanos, marcaron caminos de transformación social. A través del lenguaje visual de la ilustración, la serie propone acercar sus historias a nuevas generaciones y rendir homenaje a su valentía, pensamiento y compromiso. Cada retrato representa no solo a una figura histórica, sino también a una lucha colectiva por la igualdad, la justicia y los derechos. Esta colección busca mantener viva la memoria de estas mujeres y reconocer su aporte en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

*Carla Chávez, conocida artísticamente como Caluartt, es una artista plástica nacida en Lima, Perú. En 1992, con apenas seis meses de vida, llegó a Argentina junto a sus padres. Desde pequeña ha compartido con su padre la pasión por el dibujo y la pintura, disfrutando del arte desde que tiene uso de razón.  En 2019 comenzó a estudiar Diseño Gráfico, formación que continúa hasta la actualidad. Durante la pandemia de 2020 decidió dedicarse de lleno al arte, explorando diversas técnicas y materiales. Desde entonces no ha dejado de crear, lo que la llevó a desarrollar su proyecto actual: Filatelia Nacional. Esta serie de estampillas ilustradas busca reivindicar la cultura popular argentina a través de íconos y símbolos que representan la identidad del país. Con su arte, Carla busca devolver, de alguna manera, el amor, el hogar y las oportunidades que Argentina le brindó a ella, a su familia y a muchos migrantes.

lunes, 4 de mayo de 2026

"Mujer Venezolana" poemas de Sofía Victoria Ávila Vargas

 

Mujer Venezolana
 
Anónimas estrategas sigilosas
libertadoras de libertadores
bordadoras del camino hacia la libertad 
ovarios no temen a los horrores de la guerra.
 
 Espada en llamas que avanza.
Cual río embravecido la batería de mujeres;
reverberando en el grito de una sola voz
en búsqueda del obsequio del suelo patrio
 derramando la sangre que alimentó esta tierra fértil.
 
La flor de fuego
florece en la adversidad
irreverente
rompe el pavimento.
 
Hermosa como una rosa
con espinas para defenderse
eres la primavera
 metida en un frasco de carne y huesos.
 
El rojo se agiganta
corrió como avalancha
hoy la bandera una mujer la alza
vuela como ave libre
 las nubes alcanza.
 
Eres magma ardiente
eres relámpago del Catatumbo
eres el caudal de agua inagotable
eres puma de la selva
eres sabana 
eres cordillera
eres nieve del pico Bolivar
eres luna en noche oscura.
 
Con tus alpargatas de oro 
marcas el ritmo del joropo
eres la voz más recia en un contrapunteo
tu sazón es un tesoro.
 

Mi luna de plata
 
Soy blanca porque la luna me miró
me besó con su fría luz lunar
salgo a la noche a admirar su belleza
constelación se crea en mi cara con cada lunar.
 
Tenue a veces como lámpara de luces bajas
luna llena que tanto trabajas
escuchando lamentos a la tierra bajas
mis confesiones te entrego, mi luna de plata.
 
Luna llena
tus cráteres son pecas en tu cara
canto a ti una melodía solitaria
taciturna te susurro cayendo en sueño
madre luna cuida mis sueños.
 
Mi mirada perdida en tu belleza
mi luna de plata
que iluminas toda la noche
mi luna de plata
que guardas tantos anhelos
mi luna de plata
esperanzada me entrego 
mi luna de plata.
 
Te han dedicado tantas canciones
mi luna de plata
te dedico mis versos 
mi luna de plata
mi lluvia estrellada de letras
mi luna de plata
espero siempre me acompañes
mi luna de plata.
 
 
Silenciosa
 
Silencio.
No dejes salir tus sollozos
caer tus lágrimas saladas
frías tus manos como invierno
tus ojos inundan como cascadas.
 
Silencio.
No hagas ruido al romperte como cristal
en la quietud te arrinconas callada
ensordecedor el silencio mortal
indescifrable es tu mirada.
 
Eres como la porcelana;
frágil y blanca
temblorosa tu boca quiere escupir un nudo
que te asfixia y te estancas.
 
Oh, silenciosa
¿cómo romper el hielo que alberga tus manos?
¿cómo sostener tu corazón sin que sea en vano?
¿cómo desdoblar la tristeza de tu alma?
¿cómo abrigarte y brindarte calma?
 
Oh, silenciosa, con tu mirada lejana
tus ojos profundos se pierden en la nada
invernas una estación, y sigues como si nada,
con una sonrisa en tu rostro...aunque por dentro estés quebrada.
 

*Sofía Victoria Ávila Vargas (Maracay, Venezuela, 2008), más conocida como "Sofía Vargas" es una joven promesa de la escena artística Venezolana. Su interés por la literatura surge durante sus primeros años de vida, debido a que creció en un entorno familiar que sembró la expresión cultural en su vida desde su nacimiento. Primeramente se nutrió ampliamente con la lectura de cuentos y libros, actividad que mantuvo al transcurrir de los años, para conforme fue creciendo, comenzar a practicar la escritura, plasmando sus pensamientos, reflexiones y sentimientos en papel, consolidando poco a poco su voz poética. Convirtiéndose así en una cantautora que posee una voz que vibra con identidad, y en una poeta que destaca por su lírica y crudeza emocional. Además autora de un poemario titulado "La vida sin anestesia" ya registrado y próximo a publicar, del cual han sido difundidos algunos fragmentos a través de redes sociales.
 
Es preciso destacar su participación en el Taller Experimental de Poesía SubVERSIVOS, a cargo de la escritora Skarlet Boguier, desde principios de agosto hasta el 22 de Noviembre de 2024, cuando se llevó a cabo la presentación de una plaquette con los textos de los participantes del taller.
De igual manera, Sofía participó en la quinta edición del recital Poesía en la Casa, realizado el 2 de Agosto de 2025 en las instalaciones del restaurante Piu Di Prima del Hotel Bermúdez de Maracay.